Club 7

Referencia: Mensaje de Sergio Román para Rodrigo Pesántez Rodas / Jueves, 18 de Junio de 2009

RODRIGO: Saludos.  

Dato.- Tengo casi listo el capítulo IV acerca de David Ledesma Vázquez (DLV) dentro del ensayo que estoy preparando referente a la poética y a la política del lapso guayaquileño 1951-1962, época del Club 7 y de la Unión Revolucionaria de la Juventud Ecuatoriana -URJE- y del programa radiofónico rebelde “Aquí... ¡Cuba!”
 
Relaciones.- Respecto de la referencia a “cinco como un puño" (la generación de José de la Cuadra, Pareja Díez-Canseco, Gil Gilbert, Gallegos Lara, Aguilera Malta), símil atractivo, en verdad apenas fuimos 5 manos extendidas, 5 soledades hermanadas por la Poesía, fuego sin tregua, título de mi remembranza del Club 7, dentro de cuyo fluir emergen relaciones binarias, por ejemplo, de amor entre Gastón e Ileana, e Ileana y David, de radio y teatro entre David y Álvaro San Félix, de trabajo y variados sentimientos entre David y Meche, David y Fanny, David y Blanca Lassar, etc., de política revolucionaria entre David y SR, etc. (Si para tu estudio interesa este punto, sugiero revisar las dedicatorias).

¿5 ó 7 integrantes? A tu consulta, contesto: Inicialmente fuimos 7 (de allí el nombre), pero Miguel Donoso Pareja se retiró para dedicarse por completo a sus labores narrativas, y Carlos Abadíe Silva se exilió en Nueva York para componer y cantar los blues que tanto le entusiasmaban desde nuestra etapa colegial vicentina. (Incluso, su hermano Juan Astudillo Silva, fue el primero que nos entrevistó). Así, pues, aunque quedamos 5, decidimos mantener el 7, número emblemático. 

¿Otros integrantes? Se habla de Carlos Altamirano Sánchez, Fernando Cazón Vera y Jorge Torres Castillo (nombres que nos hubiesen honrado) pero ellos aunque no integraron el Club, estuvieron muy cerca pues hubo una etapa de preformación del grupo durante la cual ofrecimos recitales y publicaciones periódicas, una especie de magma intelectual con proteicas expresiones múltiples.

Contexto literario y político.- El recital de DLV en el Ateneo Ecuatoriano, Quito 1953, incluyó a Altamirano y a Cazón y a Torres, pero el Club se estableció meses después. (También esos nombres están juntos en 33 poemas universitarios que al igual que 10 cuentos universitarios y 3 ensayos universitarios acerca de la Guatemala invadida por los gringos, edité yo cuando fui Secretario de Cultura (o algo parecido) de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE) Filial del Guayas, y lo hice en la Imprenta de la Universidad que funcionaba en la sección norte de la planta baja de la Casona, publicaciones hoy clandestinas o extintas que entonces circularon en papel periódico, inclusive las cubiertas, en 1955, el año de la huelga nacional contra Velasco Ibarra y a favor de la consolidación del Frente Democrático que catapultó para la presidencia de la República a Raúl Clemente Huerta quien resultó derrotado, mejor dicho robado o despojado por el fraude de Camilo Ponce Enríquez y por el singular carácter de nuestro candidato, en las elecciones de 1956. 
 
Sugerencia.- Solicitar a nuestro hermano Gonzalo Espinel Cedeño que nos permita visitar los álbumes de Ileana, fuente valiosa para completar esta investigación literaria y sociológica de carácter clubsiético que, medio siglo después de lo que entonces hicimos o dejamos de hacer, hoy constituye objeto y sujeto de interés nacional que los años y los paisajes por venir, pulirán en verdad y belleza.

Nuevos saludos de SR 

Notas

(*)

1.- Se han suprimido elementos circunstanciales.
2.- Y, se han puesto subtítulos para orientar  la lectura. sr,

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